Ahora colócate en el gráfico de interconexión de ambos ejes que viene a continuación:

Interconexión coordenadas 1

Interconexión coordenadas 2


Y a continuación, puedes ver el traslado de esos resultados a estilos concretos de interacción, las necesidades subyacentes de cada cuadrante, y cómo lo denominamos cariñosamente desde la Terapia de Apreciación (ver Manual):

Interconexión de los ejes horizontal y vertical

Por último, ten presente que lo habitual es oscilar entre estilos, es decir, nos movemos con un estilo asertivo en la mayor parte de las ocasiones, pero, por ejemplo, en base al nivel de tensión de cada situación, puedo pasar de ladrar mucho (perro ladrador o dominante) a callarme y reprimirme (perro complaciente o retraído), o incluso complacer en cuanto veo una amenaza a nuestra relación; o puedo ponerme a discutir contigo si me presionas (gato arañador), pero si la discusión va a más y la tensión crece demasiado para mi nivel de tolerancia, retirarme (gato huidizo), o lo contrario, evito el conflicto, pero si me presionas, te salto a la yugular.